7 experiencias entre el mar, el río y la Sierra Nevada
Palomino, en el municipio de Dibulla (La Guajira), es un punto de encuentro entre el río Palomino, la selva tropical y el mar Caribe. Es un destino que combina actividades de naturaleza, cultura y bienestar, y que se ha convertido en una de las paradas más relevantes para quienes recorren el suroccidente del departamento.
Cómo llegar: por la Troncal del Caribe. A 1 hora y 40 minutos en carretera desde Santa Marta y a 1 hora y 30 minutos desde Riohacha.
Duración recomendada de la estadía: entre dos y tres días para disfrutar del destino y sus alrededores.
Recomendaciones generales: llevar efectivo, ya que los cajeros son limitados; usar protector solar biodegradable y repelente natural; y contratar servicios de guías locales certificados.
Una de las actividades más populares en Palomino es recorrer el río en neumático o de pie sobre una tabla de paddle. Durante el descenso, el paisaje combina zonas de selva, cantos de aves y vistas a la Sierra Nevada de Santa Marta. El recorrido finaliza en la playa, donde el río se une con el mar Caribe. Estas experiencias deben realizarse con agencias locales o guías certificados, que conocen los accesos y las medidas de seguridad, garantizando una actividad segura y un impacto positivo en la comunidad.

Las olas de Palomino ofrecen condiciones adecuadas para aprender surf. Varias escuelas locales imparten clases para todos los niveles, proporcionando tablas, instructores y acompañamiento en el mar. No importa si eres principiante o nunca has practicado surf, atrévete a experimentar.
La playa de Palomino es un espacio ideal para caminar, observar el horizonte y realizar actividades tranquilas junto al mar, como disfrutar del atardecer con una bebida refrescante.

Cerca de Palomino existen senderos guiados que permiten conocer la flora y fauna del bosque seco tropical. Es posible avistar tucanes, garzas y otras especies endémicas, además de aprender sobre plantas medicinales utilizadas por las comunidades locales.
Varias agencias y guías certificados organizan visitas a rancherías y espacios comunitarios de pueblos Arhuacos y Kogui. Estas experiencias incluyen explicaciones sobre su cosmovisión, talleres de tejido y participación en actividades tradicionales.
En Palomino se encuentran talleres de cocina, tejido, danza y espacios de práctica de yoga o meditación. También se ofrecen terapias como masajes o ceremonias del cacao, orientadas al cuidado personal y la conexión con el entorno.
A una hora de Palomino se encuentra este santuario, ubicado entre Dibulla y Riohacha. Es hogar de flamencos rosados, garzas y otras especies que habitan sus lagunas y manglares. El recorrido se realiza en canoa con guías de comunidades Wayúu.

Palomino es un lugar estratégico para continuar explorando otros atractivos de La Guajira, como el Cabo de la Vela, Punta Gallinas, la Ciénaga Grande y las rancherías Wayúu.
Planifica tu viaje con la Guía Oficial de La Guajira 2025, que incluye información, rutas y experiencias.
Más publicaciones como esta